La diferenciación es una de las actividades estratégicas y tácticas más importantes en la que las empresas deben pensar constantemente.

No es un tema restringido. Y todo se puede diferenciar, incluso los commodities®, como el cemento, el cobre, el trigo, el dinero, la carga aérea, los seguros marítimos.

No hay ninguna cosa que tenga que quedarse en commodity, sólo hay gente que se comporta y piensa con mentalidad de commodities.

Todo se puede diferenciar; si se observa con cuidado es así. El jabón, la cerveza, las inversiones bancarias, las tarjetas de crédito, los productos siderúrgicos, los servicios de trabajo temporal, la educación.

No hay razón para que una empresa caiga en la trampa de vender commodities, y quedar limitada para siempre a competir exclusivamente por precio. En la historia, las empresas que se han quedado enel camino del commodity, aun cuando hayan bajado mucho sus costes, se han extinguido.

Del libro: Diferenciarse o morir